Ver lo que pasa no basta.
Hay que saber
lo que va a pasar.
El reto iba más allá de reunir los datos. Hacía falta anticipar, con un horizonte de 2 a 24 horas, la llegada de caudales a las depuradoras (EDAR), el riesgo de reboses en los colectores o el impacto de los efluentes en la calidad del Besòs.
Un único lugar para
todos los datos
La solución fue centralizar toda la información del ciclo integral del agua en un data lake, desplegado en AWS con alta disponibilidad. Sobre él, una plataforma de gestión y ayuda a la decisión da a los operadores monitorización en tiempo real.
Clober participó como socio tecnológico, desarrollando la infraestructura Kubernetes sobre AWS que da soporte a la plataforma.
Lo que
ocurre detrás.
Una vez implantada, la plataforma trabaja en varias capas:
1
Un middleware integra los datos en tiempo real, con validación, trazabilidad y detección automática de anomalías.
2
Un centro de control único y multidispositivo ofrece cuadros de mando configurables y alertas personalizadas.
3
Un gemelo digital con inteligencia artificial anticipa influentes, desbordamientos, calidad del efluente, estado ecológico del río y episodios de olores, y simula escenarios en segundos.
4
La integración con el GMAO lleva las órdenes de trabajo y los históricos al móvil.
5
Un visor de activos combina inventario, GIS y modelos 3D.
6
Un sistema de gestión energética relaciona consumo, generación y autoconsumo.
Todo con acceso seguro a través de VPN y con la propiedad y soberanía de los datos bajo control del CBT.
1
Un único punto de acceso a los datos de todos los departamentos.
2
Menos tiempo de reporting y menos trabajo manual.
3
Más capacidad de anticipación ante eventos extremos, alivios ilegales y vertidos industriales.
4
Ahorro de hasta un 17 % en el consumo eléctrico de las EDAR.
5
Informes regulatorios generados sin intervención manual.
6
Base para abrir portales ciudadanos y paneles de comunicación ambiental.